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Nos conocimos en una discoteca muy popular entre gritos, empujones, derramamientos de vasos y música electro de fondo. No era el sitio ideal para encontrar a una novia, pero cuando uno va borracho se lía con cualquiera sin preguntarse por qué. La cosa se prolongó y llevamos tres meses juntos. Ahora ella duerme a mi lado.
No es que yo fuese muy exigente a la hora de estar con una chica. Yo era de los simplistas que se conformaba con quererla y que me quisiera. Con eso sobraba. Pero pasado todo este tiempo veo quién es ella y no estoy muy seguro.
En principio me pareció una chica sencilla, de lo más normal. Pero pronto comencé a notar un comportamiento extraño en ella. Cuando ya llevábamos un mes apareció en casa con una enorme gasa sobre su culo, justo donde comenzaba su columna vertebral.
- Mira lo que me he hecho.
Se quitó la gasa y vi un enorme tribal cuyas ramificaciones desembocaban justo en el principio de la raya del culo. Sólo pude abrir la boca de asombro y no pronunciar nada.
- ¿Te gusta? –preguntó. - Sí, creo que sí...
No me gustaba nada. Era un tatuaje con forma de flecha que estaba sobre su culo. Parecía indicar por dónde tenía que metérsela. Ese mismo día me la follé por forma "perrito" y no paraba de mirar su estúpido tatuaje. Como había fumado un porro tuve una alucinación y vi que su tribal se transformó en una flecha y apareció un letrero en rojo que parpadeaba y decía: “insert coin”. Entonces me aparté de ella bruscamente y se me bajó la erección.
- ¿Qué te pasa? - No lo sé, creo que me ha sentado mal el porro.
Pocos días después apareció con un piercing. Parecía una verruga en el extremo de su labio. Era una mancha sobre su cara. Una cicatriz en su bello rostro. Una auténtica guevada que estaba de moda. Aquel día intenté no besarla. Me daba vaina que se enredara con el mío.
- No me besas porque no te gusta el piercing ¿Verdad? - ¡Sí! ¡Es por eso! Es que todos los que se hacen tatuajes y piercings me parecen deficientes mentales que necesitan ensuciarse la piel y hacerse agujeros para intentar demostrar que son diferentes cuando no son más que una mierda.(asi lo dije q ironía) - ¡Eres un imbécil! Yo simplemente me lo hago porque a ti te gusta. - Claro, no lo dudo, pero a ti te gustan las pedejadas. - Puede que por eso esté contigo.
Ese día se marchó dando un portazo.
Los días en los que fuimos felices también notaba cosas extrañas. Un día la vi en la habitación haciéndose fotos ante el espejo. Mientras tanto ella ponía morritos como si estuviese chupando una pajita. Entré en la habitación y le pregunté:
- Oye, ¿se puede saber qué haces? - Me estoy haciendo fotos para colgarlas en topfotologs.com Ya tengo un 8,5 de media y quiero poner una foto mejor para tener más puntuación. Voy a demostrar que soy una modelo.
Se metió en el cuarto de baño y se sacó una foto medio en pelotas en las que salía el water de fondo. Le dije que la estética de la foto era pésima y que para hacer una foto buena debería buscar un fondo uniforme que cuadre en la composición y no un water o un bidet.
- ¿Pero quién putas se va a fijar en el fondo? ¡En eso sólo se fijan los frikis como tú!
Salíamos de fiesta juntos. Cuando la veía maquillarse no entendía por qué cogía la pintura de los ojos y se pintaba la raya de forma exagerada como si fuese una faraona, se hacía la raya tan larga que casi daba la vuelta a su cabeza. Le decía que no estábamos en carnavales y no era necesario disfrazarse de geisha, pero ella decía que era un ignorante por pensar eso y se reía.
Pasó un tiempo y me presentó a sus amigos. Quedamos en un parque donde todos habían aparcado sus coches amarillos en la puerta y algunos estaban probando sus equipos de música. La mayoría llevaban gorras, cadenas de oro, camisetas de tirantes, pantalones de chándal y zapatillas de deporte. Ellas iban con tops, turbantes blancos, pendientes de anillos tan grandes como los de Saturno, vestían más o menos como mi novia. Todos tenían una estética gitana pero no lo eran. Sólo eran mamarrachos a los que les hubiese gustado nacer gitanos. Uno tenía en la luna trasera del carro una pegatina enorme de Camarón. Pensé que le interesaba el flamenco y las guitarras, pero cuando le pregunté por el flamenco se limitó a decirme: Camarón es el king, la chimba ya.
Yo sonreía ante ellos y me metí las manos en los bolsillos. Tan sólo deseaba que me tragase la tierra. Hablaban sobre la coca de calidad que pillaron el sábado y estaban planeando si iban a pillar para este fin de semana o qué. Entre ellos discutían quién podía sacarla a mejor precio. Yo apenas hablé, tan sólo deseaba irme de allí. Las cosas con mi novia no funcionaban muy bien. Aunque yo tenía esperanzas en esa relación. Yo la amaba, pero no me miren raro, hay gente que ama a los delfines y nadie se mete con ellos.
La gota que comó el vaso llegó el día que me mandaron este video por Internet(http://es.youtube.com/watch?v=59Ga5PuckA0). La llamé y le dije que viese el video, que era muy inconcebible.
Al verlo me dijo qué ella tampoco sabía que la Luna giraba alrededor de la Tierra. Le dije que cómo no podía saber eso?, y ella me respondió que no era tan lista como yo, que siempre estoy hablando con palabras “técnicas” y que la dejara en paz.
Luego se conectó un rato a Internet y comenzó a escribir cosas a sus amigos como: Le ninia que mas keroooo, olee esa shulaaaa, km00jk000ier00 madre, la hauserikAAAAAAA, sa m0t0 wnA der bryaN, lidíAchuchEE tekier00'g0rdiyAA, viced0,,$,,llunAAA,, s0s l0 mej0rrr pa siempre.
Y entonces sospeché que tras esas frases indescifrables se escondían versos satánicos y que mi novia practicaba la brujería, pero no estaba muy seguro.
Follar follaba bien, pero era bastante ingenua y sumisa. Me contó que los novios con los que había estado se enfadaban muchísimo cuando a ella no le apetecía y como tenía miedo de perderles pues les hacía lo que querían. Por eso se extraño el día que no le dije nada cuando me dijo que le dolía la cabeza. Me dijo que su ex le pegaba cuando ella no quería follar.
- Eres tan diferente.... –me decía mientras me acariciaba la cara. - Y tú también –le decía mientras pensaba que en mi vida había visto a persona más estúpida –oye, cariño, ¿Cuál es tu sueño? - ¿Mi sueño? Despertarme algún día y ver a Camarón vivo. O mejor aún: despertarme y ser gitana. ¿Y el tuyo? - ¿El mío? No lo sé –y me di la vuelta en la cama.
Ahora duerme como una princesa.
Si la dejo se morirá de pena o volverá con alguno de esos chulos que le pegaban.
Creo que lo mejor que puedo hacer por ella y por mí es matarla.
Sí... es lo mejor.
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